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Una dice así: un español de San Sebastián compra tierras sobre el margen derecho del río Luján. Son poco más de veinte hectáreas que años más tarde pasarían a las manos de su hermano y de su sobrino. Este español dona una porción de tierra a la compañía de ferrocarriles para crear una estación de trenes. En 1884, según detalla el libro "La historia de Villa Flandria" de Joris Steverlynck Gonnet, se inaugura la estación y le ponen José María Jáuregui: el nombre del donante.

Y la otra dice así: un belga, combatiente en la Primera Guerra Mundial y de familia algodonera, llega a Argentina para poner una empresa. Tras cuatro años en Valentín Alsina, decide instalar una planta industrial cerca de un viejo molino al norte del río Luján. El lugar era terrible: las rutas eran impasables por las lluvias, no había electricidad, ni agua, solo unos pocos pobladores. Los trabajadores que venían de Alsina renunciaron: “No iremos a ese rincón perdido”. El belga buscó gente en la zona, en la que nadie había visto una fábrica de telas en su vida. Formó tejedores, familias, un pueblo: Villa Flandria (por el nombre de la empresa que venía de Flandes). Él es Julio Steverlynck.

En los papeles, lo cierto es que hasta 1978 el pueblo se llamó José María Jáuregui. Ese año, en plena dictadura militar, un decreto le cambió el nombre. Un documento elaborado por una comisión de vecinos dice: “La sociedad de fomento de entonces, organismo integrado por personal de la ex empresa Flandria y algunas personas que se dijeron representantes de organizaciones intermedias patrimonio de Steverlynck, sin consulta alguna y mucho menos con la aprobación de la inmensa mayoría de la población, enviaron una nota fechada el 25 de abril de 1978 al entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, general Ibérico Saint Jean, solicitando el cambio de nombre de nuestro pueblo por Villa Flandria”. El 23 de junio de 1997, luego de varias gestiones impulsadas por la comisión de vecinos, la Legislatura provincial restituyó la denominación original de José María Jáuregui.

 

"No se les ocurra nunca cambiar de nombre a la estación: la tradición y la justicia determinan que ese nombre debe ser elegido por quien donó el terreno a ese fin, y por lo tanto la estación siempre deberá seguir llamádose Jáuregui, de la misma manera que nuestro pueblo siempre se llamará Villa Flandria porque así lo ha querido la gente que lo fundó y desarrolló", solía decirles Julio Steverlynck a sus hijos.

 

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Peronismo antes que Perón - Jáuregui

Steverlynck creó una comunidad: construyó una iglesia, dos clubes, una escuela, cientos de casas. Y hasta aplicó medidas peronistas antes que el General: asignación familiar, vacaciones pagas y aguinaldo.