· Texto: | Fotos: El Timón

Tres representantes del Club Náutico El Timón han sido parte de la mayor cita del deporte mundial. Todos, como no podía ser de otra forma, ligados a las disciplinas madre de la institución: remo y natación.


Jorge Imaz | Remo
Campeón argentino y sudamericano. Con 21 años, participó de los Juegos de Munich 1972, en la modalidad doble scull (dos competidores por bote, cada uno con dos remos). Hizo dupla con el histórico Ricardo Ibarra, ganador de tres oros Panamericanos, dos veces finalista olímpico en single scull y abanderado de la delegación en Los Angeles 1984. En Munich, la pareja argentina terminó 14ª.


Silvia Borgini | Natación
También integró la delegación de Munich, con una particularidad: fue la más joven de los 92 deportistas que viajaron. Solo 14 años tenía al momento de la cita olímpica, pero ya era campeona y récord nacional. En Alemania participó de tres pruebas: 200 metros libres, 400 metros combinados y 800 metros libres. Las marcas no fueron las mejores. Terminó 27ª, 36ª y 32ª respectivamente. Acaso el precio de viajar sin Osvaldo "Tito" Pescio, su entrenador en El Timón.

Finalizada su carrera deportiva, comenzó la senda política. Entre 2009 y 2013, fue concejal de Luján por el Frente Para la Victoria. Y una de sus iniciativas cerró un círculo: en 2012, siguiendo un proyecto de su firma, el Concejo Deliberante nombró Ciudadano Destacado a Pescio por su aporte al desarrollo deportivo de la ciudad. 40 años se cumplían de la gesta conjunta, aquella que llevó a una chica de Jáuregui al máximo escenario mundial.


Paola López | Remo
Comenzó practicando atletismo, pero luego se pasó al remo. En esa conversión influyó su eventual entrenador, Jorge Torelli, histórico representante de la disciplina en Jáuregui y padre de la actual presidenta de El Timón. Fue olímpica en Sídney 2000, ocupando la 15ª plaza en la clasificación general: la mejor marca olímpica del remo femenino en la prueba de singles. Hoy su hija Catalina sigue sus pasos: en el mismo deporte y en el mismo club.

 

 

Notas relacionadas

Del absurdo a la tradición: Dónde caga la vaca - Jáuregui

¿Qué tienen en común un equipo de básquet y la fisiología animal?