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“Jáuregui” en vasco quiere decir “palacio”. Y palacio en Jáuregui no puede significar otra cosa que Santa Elena.

Detrás del nombre hay una estancia, 900 suntuosas hectáreas que trazan casi una réplica de Villa Flandria en formato familiar. Y detrás del predio se escribe la historia misma del pueblo.

Santa Elena está ubicada a unos 500 metros de la algodonera que motorizó el crecimiento de Jáuregui, oculta tímidamente en las cercanías del Estadio Carlos V. Allí erigió su hogar el belga Julio Steverlynck, dueño de la fábrica y, para muchos en el pueblo, “verdadero fundador” de Villa Flandria (el antagonismo permanece hasta en el nombre). Junto a él, su esposa, Marie Alice Gonnet, y 15 hijos de la pareja.

Steverlynck era un hombre de visión. Y en Jáuregui pudo materializar los potenciales. Donó terrenos, construyó una iglesia, apadrinó el nacimiento de una decena de instituciones y hasta planificó, al detalle, el sembrado de los árboles que hoy dan identidad al pueblo. Santa Elena es la microversión privada de esa proyección.

 

 

En la propia estancia hay una capilla, una caballeriza, espacios de recreación deportiva, un vivero, bosques, jardines y lagunas. En el centro, la casa principal (edificada en 1943), envuelta por la naturaleza a los cuatro costados y con verdaderas dimensiones de castillo.

En las dos plantas del hogar se distribuyen una veintena de habitaciones, todas conectadas por varias puertas y pasillos interminables. No es muy difícil perderse en su recorrido. Un vasto altillo y otro luminoso subsuelo armonizan la fachada.

Hoy la casa está vacía y, para el visitante curioso, oficia casi de museo. Caminarla en el silencio del lugar parece introducirse en una película, en algún laberinto digitado.

La estancia continúa en manos de los Steverlynck (actualmente la administra uno de sus nietos, Tomás), pero su función ya es otra: casamientos, eventos empresariales, filmaciones. El desvío es lógico.

Refugiada al costado del camino en una de las calles principales de Jáuregui, Santa Elena mantiene un atractivo único. El de una pieza de historia detenida en el tiempo. El de un secreto por descubrir.

 

 

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Peronismo antes que Perón - Jáuregui

Steverlynck creó una comunidad: construyó una iglesia, dos clubes, una escuela, cientos de casas. Y hasta aplicó medidas peronistas antes que el General: asignación familiar, vacaciones pagas y aguinaldo.